{"id":501,"date":"2024-09-10T08:56:02","date_gmt":"2024-09-10T08:56:02","guid":{"rendered":"https:\/\/biddenvoordeburen.nl\/?page_id=501"},"modified":"2025-06-27T12:52:33","modified_gmt":"2025-06-27T12:52:33","slug":"preekschets","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/biddenvoordeburen.nl\/es\/preekschets\/","title":{"rendered":"Esquema del serm\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Texto:<\/strong> Lucas 10:25-37 - El buen samaritano <br><strong>En el contexto de:<\/strong> semana de oraci\u00f3n <em>Rezar por los vecinos<\/em> (esquema del serm\u00f3n)<\/p>\n\n\n\n<p>En esta semana, reflexionamos juntos sobre la pregunta \"\u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\". Una pregunta planteada a Jes\u00fas hace dos mil a\u00f1os, y que vuelve a sonar urgente hoy en nuestra sociedad multicultural. La historia del Buen Samaritano rompe las expectativas y nos hace mirar de otra manera la realidad que nos rodea. Nos invita no s\u00f3lo a rezar por el pr\u00f3jimo, sino tambi\u00e9n a convertirnos en pr\u00f3jimos.<\/p>\n\n\n\n<p>En muchas ciudades holandesas, el contacto entre vecinos es cada vez menor. Al mismo tiempo, vivimos en barrios donde conviven personas de decenas de pa\u00edses y culturas diferentes. \u00bfC\u00f3mo podemos, como cristianos, construir puentes en lugar de muros? \u00bfC\u00f3mo podemos convertirnos en verdaderos vecinos de personas de otras culturas, refugiados y todos los dem\u00e1s vecinos de nuestros barrios?<\/p>\n\n\n\n<p>El legislador que hace la pregunta a Jes\u00fas ya conoce la respuesta a la primera pregunta: \"Ama al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo.\" Pero luego viene la pregunta complementaria que lo complica todo: \"\u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\". Es un intento de delimitar el amor, de trazar fronteras claras. Y de hecho, todav\u00eda hoy nos hacemos el mismo tipo de preguntas: \u00bfa qui\u00e9n debo ayudar, con qu\u00e9 frecuencia, y qu\u00e9 pasa si siguen cometiendo el mismo error? \u00bfDe qu\u00e9 vecinos soy responsable?<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas no responde a esta pregunta con una definici\u00f3n, sino que cuenta una historia que pone patas arriba todas las expectativas. Presenta deliberadamente a un samaritano como el h\u00e9roe de su historia. Para los oyentes, esto debi\u00f3 de ser impensable. Esperaban a un jud\u00edo, pero obtienen a un samaritano. Esto es impensable, no se lo pod\u00edan haber imaginado.<\/p>\n\n\n\n<p>Si eras cristiano en la ciudad, te asegurabas de encontrarte con ciertos barrios lo menos posible en tu vida. Y si te encontrabas con ellos, los rodeabas con una reverencia. Hay todo tipo de historias entre las distintas comunidades de nuestra sociedad. \u00bfQui\u00e9nes son tus samaritanos? \u00bfA qui\u00e9n desprecias, a qui\u00e9n rodeas con una reverencia? \u00bfQu\u00e9 barrios evitas, con qu\u00e9 gente no hablas?<\/p>\n\n\n\n<p>En el relato, vemos tres reacciones diferentes ante la misma escena. Un sacerdote y un levita pasan por all\u00ed, ven al herido y pasan de largo. Su comportamiento no parece tan descabellado. Siguen las normas, evitan riesgos, se protegen. Pero entonces pasa el samaritano, lo ve y se compadece. La piedad del samaritano rompe la l\u00ednea de la historia. La piedad no se puede encender ni apagar. La compasi\u00f3n te sucede a ti, sucede en ti.<\/p>\n\n\n\n<p>Piensa en las historias que escuchamos esta semana durante \"Rezar por los vecinos\". Personas que vieron sus vidas transformadas gracias a la oraci\u00f3n tras a\u00f1os de dolor y soledad. Personas de otras culturas que tienden puentes hacia sus propias comunidades y llegan a otras a las que, de otro modo, ser\u00eda dif\u00edcil acceder. Personas que vieron la mano de Dios en sus vidas y ahora sirven a los dem\u00e1s. Todos ellos se dejaron tocar por la compasi\u00f3n y se pusieron a trabajar con ella.<\/p>\n\n\n\n<p>El samaritano de la historia no se limita a compadecerse. Act\u00faa. Atiende las heridas, lleva al hombre a una posada, paga por sus cuidados y promete volver. Es la combinaci\u00f3n de ver, sentir y actuar lo que hace que la caridad sea caridad. No es s\u00f3lo tener compasi\u00f3n, sino hacer algo con ella.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 diferencia hay entonces? \u00bfcu\u00e1nta? Es f\u00e1cil volver a caer en las preguntas delimitadoras. Son el mismo tipo de preguntas que \"\u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\". Intentan delimitar el amor, y no pueden. Jes\u00fas se niega a delimitar las obligaciones del amor. En los proyectos que conocemos esta semana, vemos lo que eso significa en la pr\u00e1ctica. Gente que compromete su vida con su barrio. Gente que empieza a rezar con m\u00e1s fervor por su barrio despu\u00e9s de los contratiempos. Gente que no se queda en las palabras, sino que ayuda de verdad a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia parece poner un list\u00f3n imposible. Nunca lograremos ser tan amables con todos los habitantes de nuestra ciudad. Pero tal vez podamos tomar esta historia como un est\u00edmulo para ser ilimitadamente misericordiosos, y quitarnos nuestro l\u00edmite de amor. Podemos empezar con un vecino, un gesto, una oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, esta historia nos saca de nuestras casillas, nos empuja de cara a la realidad. No somos s\u00f3lo el oyente de esta historia, sino quiz\u00e1 tambi\u00e9n aquel hombre que viaj\u00f3 de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 y fue robado. Le robaron, en mayor o menor medida, sus ideales, su salud, su energ\u00eda, sus valiosas relaciones. Y ah\u00ed yaces al borde del camino de tu vida, incapacitado, impotente. \u00bfQui\u00e9n te ayudar\u00e1?<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez una lecci\u00f3n m\u00e1s profunda sea que s\u00f3lo podemos ser verdaderamente pr\u00f3jimos como Jes\u00fas quer\u00eda, cuando nos hemos dejado cuidar por Jes\u00fas. Que nuestras vidas adquieren una nueva perspectiva, salvadas, por la gracia y el amor que \u00c9l nos da. As\u00ed como las personas descubren que no est\u00e1n solas con Jes\u00fas. As\u00ed como la gente aprende que Dios permanece con ellos incluso en circunstancias dif\u00edciles. As\u00ed como la gente elige dejar atr\u00e1s sus viejas vidas por una nueva vida con Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas invierte la pregunta original. La respuesta a \"\u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\" no viene de nuestra cabeza, sino de nuestro coraz\u00f3n. Una vez que nuestro coraz\u00f3n se involucra, empezamos a preguntarnos por qui\u00e9n podemos ser pr\u00f3jimo. Y eso empieza con la oraci\u00f3n. Esta semana, rezamos conscientemente por nuestros vecinos: personas de otras culturas, refugiados, todas las diferentes comunidades de nuestra ciudad. No rezamos desde la distancia, sino desde el compromiso.<\/p>\n\n\n\n<p>La oraci\u00f3n nos abre el coraz\u00f3n y los ojos. Nos ayuda a mirar de otra manera a la gente de nuestra calle, de nuestro barrio, de nuestra ciudad. Cuando rezamos por nuestro vecino de otra cultura, ya no lo vemos como \"ese extra\u00f1o\", sino como alguien por quien Dios se preocupa. Cuando rezamos por la mujer con pa\u00f1uelo en la parada del autob\u00fas, ya no la vemos como una amenaza, sino como alguien que puede sentirse sola. La oraci\u00f3n convierte las estad\u00edsticas en personas, los prejuicios en encuentros.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta nueva semana, la atenci\u00f3n se centra, por tanto, en la pregunta: \u00bfpara qui\u00e9n puedes ser pr\u00f3jimo y, por tanto, signo de vida del nuevo mundo de Dios? Empieza rezando por tus vecinos m\u00e1s cercanos. Conoce sus nombres. Permita que su compasi\u00f3n, incluso para sus propios samaritanos. Mira a tu alrededor a las personas medio muertas de tu barrio: personas privadas de atenci\u00f3n, de red, de oportunidades, de esperanza. Marca la diferencia, sin tratar de delinear el amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede ser algo tan sencillo como hornear algo delicioso para los ni\u00f1os del barrio. Organizar una actividad vecinal. O abrir tu casa para conversar. O rezando en los lugares de tu barrio que lo necesiten.<\/p>\n\n\n\n<p>La tarea est\u00e1 clara, pero no es f\u00e1cil. La caridad no consiste en delimitar a qui\u00e9n pertenecemos, sino en abrir nuestro coraz\u00f3n a todos los que se cruzan en nuestro camino, especialmente a los que preferir\u00edamos evitar. Y comienza con la oraci\u00f3n, porque la oraci\u00f3n prepara nuestros corazones para la acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestras ciudades, todos vivimos cerca unos de otros, pero \u00bfsomos vecinos los unos de los otros? Esta semana nos desaf\u00eda a convertirnos en vecinos. No carg\u00e1ndolo todo sobre nuestros hombros, sino empezando donde estamos, con quien nos encontramos, con la fuerza que Dios nos da. Porque, en \u00faltima instancia, la historia del Buen Samaritano no trata de lo que todos deber\u00edamos hacer, sino del Dios que, en Jes\u00fas mismo, se convirti\u00f3 en nuestro pr\u00f3jimo cuando yac\u00edamos indefensos al borde del camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Recemos y actuemos con esa certeza esta semana: que somos amados primero, antes de poder amar. Que primero somos salvados, antes de poder salvar a otros. Y que Dios se sirve de nosotros para hacer visible su amor en cada calle, en cada barrio, en cada encuentro de nuestra sociedad diversa.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tekst: Lucas 10:25-37 \u2013 De barmhartige Samaritaan In het kader van: gebedsweek Bidden voor de buren (preekschets) In deze week staan we samen stil bij de vraag &#8220;Wie is mijn naaste?&#8221; Een vraag die tweeduizend jaar geleden aan Jezus werd gesteld, en die vandaag opnieuw urgent klinkt in onze multiculturele samenleving. 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